Disección: ¿educativa o cruel?

Las disecciones son un tema que constantemente genera debate entre estudiantes y educadores, ya sea por preocupaciones éticas o simplemente por el asco que provocan los procesos en sí. Como parte del curso de Biología IB de la profesora Megan Mitchell, este año los estudiantes realizarán una disección de corazón y pulmones de oveja.

Gran parte de la incomodidad que provocan las disecciones suele deberse al rechazo que genera el hecho de que se utilicen animales.

Entusiasmo por participar
“Normalmente el problema es el asco, pero la mayoría de los estudiantes lo supera en unos cinco minutos. El cerebro se asusta de algo nuevo y raro, pero luego se dan cuenta de que es algo interesante”, explicó Mitchell.

Estudiantes posando mientras trabajan


Aun así, las cuestiones éticas también pueden preocupar a algunos. “Nunca he tenido un estudiante que optara por no participar por razones éticas, aunque este año alguien sí preguntó al respecto. Existe una alternativa virtual con un video y preguntas de repaso,” añadió.


Alternativas a la disección
“Hay un programa de PETA que ofrece disecciones virtuales de distintos animales y sistemas, pero a cambio debes comprometerte a no usar animales en tus clases mientras uses su material. No me gustó ese trato porque creo que las disecciones tienen valor educativo,” dijo Mitchell.

Muchos profesores consideran que las disecciones son una forma práctica y valiosa de aplicar lo aprendido en clase y ofrecer experiencias visuales y táctiles.

Alternativa para disecar



“Verlo con tus propios ojos, sentir las texturas y comprender cómo funcionan los tejidos es muy valioso para quienes aprenden mejor de manera práctica,” comentó.

Aunque se cuestiona que la anatomía animal difiera de la humana, Mitchell aclaró que los órganos de oveja son un buen modelo.
“Son de tamaño similar, lo que facilita observar los detalles, aunque tienen diferencias como más lóbulos en los pulmones,” explicó.

La ética de las fuentes
Una de las mayores preocupaciones ambientales y éticas gira en torno a la procedencia de los animales utilizados.
“El año pasado conseguimos los órganos en un matadero, eran restos de animales sacrificados para carne, así que fue una forma ética y fresca, sin conservantes,” contó Mitchell.
Este año, los materiales provienen de Carolina Biological Supplies, que, según explicó, también usa animales destinados al consumo. “Soy vegetariana desde hace 13 años, y puedo aceptar eso porque investigo el origen de los materiales,” añadió.

Finalmente, Mitchell enfatizó la importancia de investigar el origen de los especímenes: “Nunca haría una disección de gato porque no sé de dónde los obtienen. A veces vienen de refugios, pero otras no está claro,” señaló.

En resumen, las disecciones pueden ser una excelente oportunidad para aprender, aunque no siempre resulten agradables. La decisión de ofrecer opciones éticas y seguras depende en gran parte del compromiso del docente.