Música navideña en noviembre: ¿una nueva forma de tortura?

Escrito Por Lily Weinert
Jamás seré alguien que diga que odia la Navidad. No me malinterpreten: me encantan las vibras, el espíritu y toda la atmósfera navideña. Sin embargo, hay una cosa que no soporto de esta temporada: la música navideña, especialmente cuando la gente empieza a ponerla demasiado temprano.

Me gusta la música navideña, es verdad; es festiva, alegre y brillante (aunque suene cliché). Pero seamos honestos: hay muy pocas canciones populares de Navidad. La mayoría de la gente solo recuerda unas diez melodías típicas de cada año.

Esto probablemente se deba a que la Navidad es una fiesta religiosa, aunque muchas personas hoy la celebran más como una tradición cultural. Sin embargo, la música navideña no ha perdido por completo sus raíces religiosas.
Canciones como “Silent Night” o “Little Drummer Boy” siguen siendo muy populares, pero están directamente relacionadas con el nacimiento de Jesús y el cristianismo.

La mayoría de las canciones navideñas nuevas tienden a centrarse más en el espíritu y la estética de la Navidad, dejando de lado su origen religioso. Aun así, muchas emisoras de radio evitan la música con temas religiosos para no “imponer” creencias a los oyentes. Por eso, suelen reproducir solo las canciones más neutras o universalmente aceptadas, aquellas en las que el aspecto religioso se ha diluido.

Eso no significa que la música navideña no tenga su momento. Es perfecta para actividades como armar el árbol, cocinar la cena navideña o hacer casas de jengibre.
Pero también hay momentos en los que no debería sonar, como el 1.º de noviembre camino a la escuela, o como fondo para las actividades cotidianas.

Sé que hay personas que aman escuchar música navideña desde el primer día de noviembre, y debo admitir que esas personas son más fuertes que yo.

Hablé con algunos miembros del periódico escolar que disfrutan de la música navideña, y todos coincidieron en que suelen empezar a escucharla a mediados o finales de noviembre, salvo unos pocos que comienzan justo después de Halloween.
Por suerte, ninguno dijo reemplazar su música habitual por completo: solo la escuchan cuando hacen actividades navideñas o para variar un poco su rutina musical.