Así no Funciona Halloween

Halloween tiene una larga historia. Originalmente fue creado por los celtas como un día para ahuyentar a los espíritus mediante el sacrificio de cosechas y animales. Siempre se ha celebrado el 31 de octubre, ya que el 1 de noviembre era el Año Nuevo celta y el día anterior se consideraba aquel en el que el vínculo entre los vivos y los muertos era más débil.

Este día sagrado se celebraba con grandes hogueras, que se utilizaban para quemar cosechas y animales como ofrenda a las deidades. Los participantes se vestían con disfraces hechos de pieles y cabezas de animales, y también practicaban la adivinación para predecir el invierno próximo.

“Trick or treating” (pedir dulces) es un evento que prácticamente todos los niños esperan durante todo el mes de octubre, hasta llegar al gran día. Es un concepto bastante simple: los niños van de casa en casa pidiendo dulces a desconocidos.

Debido a preocupaciones de seguridad sobre esta práctica, lugares como las iglesias comenzaron a organizar el “Trunk or Treat”. En este evento, las personas, normalmente padres o miembros de la iglesia, decoran sus autos y organizan juegos para que los niños caminen y recojan dulces. Se considera una alternativa más segura porque se realiza en un espacio cerrado y vigilado, bajo la supervisión constante de adultos de confianza, lejos de la calle, donde los autos representan un peligro.

Hoy en día, es común que eventos como el Trunk or Treat se realicen antes de Halloween, de modo que los niños aún puedan salir a pedir dulces en sus vecindarios si sus padres lo permiten. Aunque se programe antes del 31, eso no significa que Halloween se cancele o se cambie de fecha; sigue siendo el 31. Sin embargo, esto no se puede decir del condado de Beaver, en Pensilvania.

Una exresidente de esa pequeña ciudad, Marisol Gutiérrez, estudiante de octavo grado, me habló sobre las extrañas tradiciones de ese lugar. Gutiérrez explicó que si Halloween caía en fin de semana, el pueblo cambiaba la fecha para un día entre semana, típicamente un martes, aunque no siempre. Esto hacía que el horario para pedir dulces se limitara de 6 p. m. a 8 p. m., y además los niños no podían salir el día real de Halloween.

Gutiérrez comentó que este cambio de la fecha sagrada se hacía para evitar “travesuras” en el pueblo. Sin embargo, eso no impedía que los niños y adolescentes celebraran el verdadero día. Ella contó que solía ir a casa de sus abuelos, en otro pueblo cercano, para pedir dulces allí, o simplemente pasaba el día con sus amigos.

Según el Beaver County Times, un periódico local de Pensilvania, la fecha programada para Halloween este año, debido a que cae en viernes, será el 30 de octubre, un jueves. Sin embargo, no todos los pueblos del condado siguen esta regla, pues algunos celebran Halloween en el día correcto.

Tengo muchas opiniones sobre la profanación de este día sagrado, y lo único que diré es que entiendo que se quiera proteger a los niños. Por supuesto que no quiero que ningún niño salga lastimado en una de las mejores festividades del año, pero hay formas de protegerlos sin necesidad de cambiar toda la celebración. Halloween es el 31 por una razón; no pondrías la Navidad el 20 de diciembre, simplemente está mal.

Tal vez, en lugar de cambiar la fecha, solo vigila a tus hijos. Si son pequeños, acompáñalos temprano, como en cualquier otro pueblo de Estados Unidos. Si son mayores, asegúrate de poder rastrearlos de alguna manera: usa un AirTag, Life360 o Find My Friends, establece tu propio toque de queda y sé firme. Los adolescentes son la parte más complicada, pero ya casi no salen a pedir dulces, así que cambiar la fecha ni siquiera los afecta.

Al final del día, todo lo que puedo decir es que si no confías en tus hijos o en las personas a su alrededor, cambiar la fecha de una festividad no va a solucionar nada, excepto el día en que estarán haciendo travesuras.